Remembranzas de un 4 de febrero

Corría el 4 de febrero de 1992, martes, un día que muchos creíamos que seria como cualquier otro, pero en plena madrugada se torno diferente, un grupo compuesto por 14 mayores, 54 capitanes, 67 subtenientes, 65 sub-oficiales, 101 sargentos de tropa y 2.056 soldados alistados dirigidos por 5 tenientes coroneles como cabezas visibles del movimiento, […]

Corría el 4 de febrero de 1992, martes, un día que muchos creíamos que seria como cualquier otro, pero en plena madrugada se torno diferente, un grupo compuesto por 14 mayores, 54 capitanes, 67 subtenientes, 65 sub-oficiales, 101 sargentos de tropa y 2.056 soldados alistados dirigidos por 5 tenientes coroneles como cabezas visibles del movimiento, emprendían acciones golpistas contra el para entonces Presidente de la Republica Carlos Andrés Pérez.

Movidos por el descontento de los sectores medio y bajo, producto del deterioro socioeconómico y la implementación de reformas económicas que buscaban solucionar la crisis económica del país trayendo como consecuencia los disturbios y la represión social de 1989 conocida como “El Caracazo”; todo lo anterior fue el detonante para un día que marco las vidas de lo venezolanos.

Quizás para los españoles el 4 de febrero no signifique más que la inauguración de la cuarta terminal del aeropuerto de Barajas por Aznar en el 2006. Mientras el mundo ese 4 de febrero de 1992 se enteraba de la detección de una importante disminución del nivel de la capa de ozono sobre el Ártico y los países del norte de Europa, en Venezuela se libraba una batalla campal entre los defensores de la democracia y los insurrectos, aquellos que buscaban vulnerar la legitimidad institucional establecida en un Estado y las vías legales de ascenso al poder vigentes en la Constitución.

Con esto no reniego ni del interés ni de la importancia histórica que tuvo este evento para la comunidad internacional, con esto no me pongo ni de un lado ni de otro, golpe de estado es golpe de estado venga de la izquierda o de la derecha, es atentar contra las institucionalidad de un país. Con esto simplemente resalto el significado de tal acontecimiento, y la importancia política que tuvo para nuestro país.

Para Venezuela ese 4 de febrero marcó un antes y un después, a partir de ese día se desencadenaron un serie de acontecimientos que nos trajeron al día de hoy; incluyendo aquel 27 de marzo de 1994 cuando es puesto en libertad tras indulto presidencial el líder de aquella revuelta militar Hugo Chávez.

Seis años más tarde la historia se repetiría por otras vías, quien orquesto el intento golpista se apoyó nuevamente en el descontento existente en el país, el rechazo hacia los partidos políticos tradicionales y a las medidas económicas y sociales, para ascender al poder, esta vez por las vías constitucionales, y es quien hoy por hoy detenta el poder. Así que probablemente los venezolanos no olvidemos ese día, pero muy probablemente no queramos vivir más nunca un 4 de febrero.

Norexabet Gomes

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  • N solamente no queremos vivir un 4 de febrero, tampoco un 12, un 13 o un 14 de abril… Ni quisiera yo vivir nuevamente la historia de un presidente que tuvo la desfachatez política, el error político e histórico imperdonable de indultar a un asesino. Tampoco que un pueblo preñado de ignorancia y hastiado de tanto olvido, vuelva a votar por quien, tarde o temprano, ha de defecar en sus ilusiones y en sus esperanzas.
    Lamentablemente, de todos aquellos polvos hemos heredado estos lodos con la desvergüenza impúdica de lucir sus manos manchadas de sangre.
    Besitos, cuídense mucho y sean felices.

norexabetgomes

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