Juan Ramón Rallo VS Antoni Benito Bou: actualidad económica de tú a tú

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Os presentamos la segunda entrega  la sección “#debatetwecos, La Economía, entre dos”, en la que sentamos a un estudiante con un profesional para charlar sobre asuntos de actualidad económica. En esta segunda charla, auspiciada por Crédito y Caución, contamos con Antoni Benito Bou, estudiante del último curso en la doble licenciatura en Derecho y C.C. Económicas por la URJC, y  Juan Ramón Rallo, Director del Instituto Juan de Mariana, Doctor en Economía por la URJC y licenciado en Derecho por la Universidad de Valencia.

Podéis ver la charla en vídeo: Charla íntegra #debatetwecos entre Juan Ramón Rallo y Antoni Benito Bou

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PAPEL DEL ESTADO EN LA CRISIS ECONÓMICA

ANTONI: ¿Cuál es tu posición como miembro del Instituto Juan de Mariana con respecto al papel del estado en el desarrollo de la crisis?

JUAN RAMÓN: Creemos que el Estado es una rémora que dificulta la salida cuando en lugar de tener un papel facilitador para permitir que la sociedad salga reforzada y readaptada a las nuevas condiciones, se convierte en un promotor activo de cuál debe ser la nueva estructura de producción, por ejemplo, o a la hora de aprobar planes determinados de estímulo para endeudar a la sociedad y empujarla hacia una determinada producción. Filosóficamente, consideramos que el Estado es una amenaza o un peligro para la libertad, y en este caso, es un obstáculo para acelerar la salida de la crisis.

A: En cambio yo opino que la crisis ha erosionado la clase media de una manera brutal, y ante la dicotomía entre Estado y libertad, se nos plantea la necesidad de la intervención del Estado para salvar a los que se quedan atrás como causa y consecuencia de la crisis.

JR: Es verdad que la clase media se ha erosionado, pero también las rentas altas. Las rentas más bajas desde 2007 han perdido el 25% de sus ingresos reales y las rentas altas han perdido el 15%, por tanto no es que unos han ganado a costa de otros, sino que la tarta se ha hecho más pequeña, todos nos hemos empobrecido, unos relativamente más que otros, pero la cuestión es ver primero por qué ha habido una crisis que nos ha empobrecido a todos y, segundo, cómo conseguimos superar esa crisis de manera rápida para revertir esos procesos y que los afectados vean sus rentas incrementadas proporcionalmente tras la crisis.

A: Llevas el debate al origen de la crisis y me gustaría señalar que es precisamente la falta de intervención del sector público la causa, consecuencia y moraleja de la crisis económica y financiera que continuamos viviendo hoy. Causa ante la dejadez del Banco de España que ha permitido a las entidades financieras tratar de una forma carnívora a las clases bajas que se fiaban de aquellos hombres con traje y corbata que entendían de economía, consecuencia porque se ha creado el sustrato perfecto para que al socaire de la situación económica que tenemos se implanten medidas de desregulación y reducción de la intervención pública, y moraleja porque creo que deberíamos rectificar las políticas y endurecer la normativa financiera para que esto no vuelva a ocurrir.

JR: En España, la causa ha sido el sobreendeudamiento de las familias y de las empresas para acometer un determinado tipo de inversiones, básicamente ladrillo, que ha disparado los precios, generado una burbuja e inducido además a un ciclo de sobreendeudamiento. La causa que incentiva a las familias y empresas a sobreendeudarse fue la extraordinaria reducción de tipos de interés que vivimos desde 2001 hasta 2006, que bajaron hasta el 2%, por lo que era más barato comprar una vivienda que alquilar. ¿Quién fue el responsable de que los tipos de interés se colocaran en mínimos históricos? Una entidad, monopolio estatal, que se llama Banco Central, en concreto el Banco Central Europeo, que bajó los tipos de interés para estimular la economía, para animar a que la gente compre bienes de consumo duraderos, es decir, viviendas. Ahí está la causa del problema.

POBREZA EN ESPAÑA

JR: En España la pobreza es un problema vinculado al desempleo y al empleo precario. La tasa de riesgo de pobreza entre las personas con contrato indefinido es de un 6%, que es bastante baja, en cambio, entre los desempleados es del 45%, y entre los contratos precarios está en torno al 27%, uno de cada cuatro trabajadores con contratos precarios tiene riesgo de ser pobre. ¿Cómo solucionar la pobreza en España? Creando empleo, y empleo de calidad. El objetivo es crear empleo de calidad, no crear un estado de bienestar que redistribuya la renta. Si en España tuviéramos mucho más empleo y mucho más empleo de calidad, no habría pobreza y por tanto no sería necesario ese intervencionismo. ¿Cómo generamos empleo de calidad? Obviamente saliendo de la crisis, bajando impuestos, bajando gasto público y liberalizando el mercado laboral, es decir, permitiendo una rápida recolocación de los trabajadores que han quedado desempleados de una parte de la economía que se ha desplomado, y que es necesario que vayan a otra parte de la economía. Con estas dos recetas, aumento del ahorro y de la inversión para generar nuevos sectores de alto valor añadido y la liberalización de la economía y en especial del mercado laboral, a medio plazo España va a avanzar necesariamente, como lo ha hecho cualquier otro país, hacia la regeneración de empleo y de empleo de calidad.

A: A medio plazo avanzará, pero con la situación que tenemos los jóvenes universitarios, que hemos hecho todo lo que el modelo social nos impone: carrera, máster, etc… nos vemos obligados a ligar becas con el fin de llegar a la luz del final del túnel para que nos den un contrato precario de becario, fruto de la laxa regulación laboral que tenemos, ¿cuál sería la consecuencia inmediata de la desregulación del mercado laboral, ajustar oferta y demanda de empleo? Si es así, los salarios caerían a mínimos históricos.

JR: Estoy de acuerdo en que los jóvenes sois las víctimas de la crisis, lo que me sorprende es el diagnóstico tan malo que hacéis sobre cuál es la causa de porqué lo sois. En España tenemos dos mercados laborales, uno del que es prácticamente imposible que te despidan si tienes un contrato indefinido de cierta duración, porque el coste de despido sigue siendo alto, y el mercado del contrato temporal, que se ha visto precarizado y en el que más se ha destruido empleo durante estos últimos años. Los jóvenes, por definición, no están en el mercado laboral de contratos indefinidos de larga duración, por tanto, ese mercado les está vedado y sólo les queda el contrato temporal ultraprecarizado. Es un error trasmitir a la sociedad la idea de que todos los puestos de trabajo que se generen en la economía van a ser puestos donde prácticamente sea imposible el despido.

A: Pero yo creo que nadie plantea esta cuestión.

JR: Si en España el 75% de los puestos de trabajo son contratos indefinidos, el 25% restante van a ser contratos ultraprecarizados porque una empresa necesita un mínimo de flexibilidad por si sube o baja la demanda, por si se expande a nuevos mercados… Si no puede tener una flexibilidad con el 75% de la plantilla, el 25% restante queda libre para poder generar empleo precario. La culpa de ese 25% precarizado es de la sobreprotección de ese otro 75%.

A: Pero la pregunta es, ¿cuáles serían las consecuencias inmediatas de la desregulación del mercado laboral? ¿No sería la adaptación oferta – demanda de trabajo y la caída de salarios?

JR: Es muy probable que en muchos sectores caigan los salarios. Y a eso hay que añadirle más de un 30% de sobrecoste de la seguridad social, otro de los dramas del mercado laboral español. De entrada ya los costes laborales son bastante altos para el nivel de productividad de nuestro país. Si tenemos costes medios más altos que productividad media, lo que vamos a tener es un paro estructural. Aquí nos encontramos con una dicotomía, o mantenemos un ejército industrial de reserva de 4 millones de parados, gente que quiere encontrar empleo pero no puede porque impedimos que los salarios se ajusten a la baja allí donde se tienen que ajustar, o crear empleos transitorios de bajos salarios a cambio de que la economía vuelva a generar empleo y salgan de la trampa de la pobreza.

A: ¿Cómo se estimula la demanda y el consumo en ese contexto?

JR: España, al contrario de lo que se suele pensar, ha tenido una demanda sobreestimulada, ahora bien, incluso desde la perspectiva de estimulación de la demanda tiene más sentido crear empleo con salarios bajos a mantener un ejército industrial de reserva. Al final la economía es producción, estamos hablando de incorporar más trabajadores para producir más, y la desgracia es que de momento sólo podemos hacerlo con ciertas bajadas salariales para generar excedente que permita crecer la economía y reinvertir en nuevos sectores que puedan ocupar de manera mejor remunerada a sus trabajadores.

A: Yo no estoy de acuerdo, principalmente porque en la economía no sólo rige la eficiencia, sino también el principio abstracto de justicia, y también podríamos hablar del principio de democracia.

JR: Entonces, ¿cómo defines justicia?

A: Llevada al intervencionismo del sector público, sería la red de educación pública que ha creado el Estado a través de medidas económicas, que permiten al hijo de un agricultor llegar tan lejos como otro con una situación familiar más acomodada. Esto también es justicia material.

JR: ¿Y quién paga entonces ese sistema de becas?

A: Los ciudadanos.

JR: Claro, entre ellos el agricultor. Un trabajador normal está pagando en impuestos entre 10 y 15.000 euros anuales, eso significa que una pareja de trabajadores está pagando en torno a 25.000 euros en impuestos cada año. Las becas y la educación pública de las que hablas se financian a través de esos impuestos. Por tanto, si en lugar de financiar a través de una burocracia estatal sin dar opción al contribuyente a que escoja si quiere este servicio o este otro, le dejamos de quitar ese dinero, consideras que sería imposible financiar esa educación por sí mismo. Yo te compro que con el nivel impositivo de hoy, los impuestos y el monopolio estatal de hoy es complicado que un trabajador de clase media o de media-baja pueda permitirse una educación privada, porque ya ha pagado la pública, y los sueldos no dan para pagar dos educaciones. Lo que yo planteo es que si no se pagara a través del Estado la educación pública con esos impuestos en cantidades ingentes, los trabajadores tendrían capacidad para acceder a la educación privada.

A: Muchas veces olvidamos que allí dónde hay un soborno en el sector público hay una mano privada extendiendo el sobre.

JR: El problema es que hay gente con mucho poder dentro del estado, y ese poder se vende porque nadie más en la sociedad lo posee. Si yo tengo el poder de comprar y vender derechos a coaccionar a los demás, siempre habrá alguien que querrá comprarlo y pujar por él.

A: Al final, la política queda sometida al interés general, y la iniciativa privada en cambio sólo se ve sometido al principio del bolsillo.

JR: Será al principio de la colaboración de las personas. Cuando montas una cooperativa o una empresa y das empleo estás colaborando en términos cooperativos. El principio de beneficio no debe ser el único que lo mueva todo, expresa términos de cooperación voluntaria, porque si eliminas el principio de beneficio lo que queda es el principio de coacción.

A: La consecuencia sería reducir la intervención del sector público como pacto social, ya que el estado es fruto de un pacto social en pro del interés general.

JR: Pero un pacto es un acuerdo entre dos partes, y ese pacto social se hace con una sumisión de minorías frente a la mayoría apelando al interés general, que es su propio interés.

EL PROBLEMA DEL PARO

A: Con respecto al problema del paro, ¿qué papel juega el sector público frente al parado de larga duración?

JR: La mayor parte de la tasa de paro española responde a un problema de normativa laboral, cualquier otro país occidental, aunque haya pasado por una crisis, tiene una tasa del 4%, mientras que las tasas de paro en España llevan disparadas desde los años 80 con una media del 18%, en momentos buenos y malos. La solución debería ser la liberalización del mercado laboral y permitir que esos parados de larga duración encuentren empleo. Si después de la liberalización del mercado laboral, la bajada de impuestos, de abrir mercados básicamente para que se pueda producir y generar riqueza en ellos siguiera habiendo parados de larga duración, efectivamente ahí podríamos hablar de rentas mínimas de inserción para garantizar un sustrato mínimo vital.

A: Hablas de liberalizar el mercado laboral, ¿hasta que límites?

JR: El mercado laboral libre es convertir el contrato de trabajo en derecho civil dispositivo, que la autonomía de la voluntad de las partes prevalezca sobre cualquier norma imperativa que haya sido aprobada por el estado. Es decir, que el contenido del contrato laboral, como en cualquier otro tipo de contrato, sea determinado por la negociación de las partes.

A: Como conclusión yo creo que la liberalización y la desregularización del mercado en general, como decía Steve Leaves en Vanity Fear, es por el 1% para el 1% y del 1%, y aunque el mercado de las ideas no es perfecto, aún hay competencia.

JR: Yo creo que las ideas predominantes son socialdemócratas, de hecho tenemos estados más grandes de lo que han sido en ningún otro momento de la historia. La liberalización del mercado laboral español no se ha dado, ha sido una regulación del mercado que ha perjudicado al 25% de personas sin contrato laboral y a todas las que están condenadas a un contrato precario, y la liberalización sería en beneficio de todas estas personas. Pero por desgracia, como las ideas que predominan son las socialdemócratas, tenemos un mercado laboral socialdemócrata, con todos los defectos que tiene, tasa de paro del 25 % y precariedad laboral por las nubes.

juan rallo

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