“El deporte te hace más fuerte. Quiero tomarme la vida con más calma y vivir, vivir con ganas”

Han sido muchas las batallas que ha vivido sobre la pista, pero en este momento vuelve a enfrentarse a aquella que dejó atrás durante su adolescencia. Como si de un lance del juego se tratara, Javier Cuartero pide tiempo muerto para preparar la jugada maestra que le ayude a derrotar de nuevo al cáncer. En […]

Han sido muchas las batallas que ha vivido sobre la pista, pero en este momento vuelve a enfrentarse a aquella que dejó atrás durante su adolescencia. Como si de un lance del juego se tratara, Javier Cuartero pide tiempo muerto para preparar la jugada maestra que le ayude a derrotar de nuevo al cáncer.

En primer lugar, ¿cómo se encuentra en estos momentos?

 J.C: Ahora mismo tanto física como anímicamente me encuentro muy bien. La enfermedad se ha reducido y ahora toca esperar la siguiente fase: más tratamiento de quimioterapia y el trasplante, a expensas de lo que me digan los próximos días en Valencia.

 La vida de un jugador profesional está llena de éxitos, en la que siempre se espera que la suerte siga sonriendo pero,  ¿qué ocurre cuando de repente todo el peso del éxito se reduce a sortear el duro trance de una enfermedad?

 J.C: Cuando te dan la noticia te hundes… sientes mucha tristeza; pero una vez que afrontas lo que es la enfermedad, empiezas a tirar para adelante, es lo que te queda. Son momentos difíciles que tienes que afrontar porque el pensamiento positivo es el que te va a hacer salir de esto. Además el apoyo de la familia es muy importante.

 ¿Cómo es todo este proceso de tratamiento y, sobre todo, en qué consiste el transplante?

 J.C: Depende de cada enfermedad y de cada paciente. En mi caso el tratamiento, hasta ahora, ha consistido en varios ciclos de quimioterapia. La enfermedad no se reducía y el equipo médico optó por dar otro tipo de medicamentos que dieron el resultado esperado. La enfermedad se ha reducido notablemente y ahora espero las noticias que lleguen desde Valencia en relación al trasplante. Mientras tanto sigo con ciclos de quimioterapia como mantenimiento. El trasplante consiste en ir con la menor enfermedad posible y allí me darán un ciclo de quimioterapia más fuerte que me dejará “aplásico”, con las mínimas defensas, te dejan prácticamente a cero. En ese momento te meten las nuevas células y, a partir de ahí, el cuerpo reacciona y empieza a regenerarse.

 Esta es la tercera vez que ha superado la enfermedad, ¿qué diferencia ha encontrado con respecto a las otras dos ocasiones?.

 J.C: La primera vez fue con quince años: me encontré un bulto a nivel de la clavícula. El tratamiento era cada quince días. Tenía ciclo de quimioterapia y, una vez por semana, controles por análisis de sangre. En una de las revisiones después de dos años, volví a recaer, con 17 años. Ese bulto apareció algo más arriba en el cuello. El proceso fue tratamiento y trasplante, como el de ahora, pero de mi propia médula.

Esta vez el bulto apareció en el cuello y en el TAC se vio como también había nódulos en hígado, pulmón y alguna zona más. El tratamiento es similar sólo que el trasplante será de donante.

 Hace cuatro meses en su entrevista a Radio Marca, Usted decía que siempre le ha intentado buscar el lado positivo a la enfermedad, ¿cómo se enfrenta nuevamente a ella y cuáles son los sentimientos que le invaden? ¿en qué le ayudará superar por tercera vez el cáncer?.

 J. C: El apoyo de la familia, los amigos y la novia es fundamental. Todo estos apoyos y las experiencias anteriores hacen que te vengas anímicamente arriba y enfrentar la enfermedad lo mas positivamente posible.

 En esta ocasión tenía su trabajo como fisioterapeuta y jugaba en el primer equipo del Club Balonmano Torrevieja. Se puede decir que era una persona afortunada, ¿cree que la vida ha sido injusta con usted?.

 J.C: Hombre… Un poco, un poco… dices que no hay más remedio, porque cuando te toca, te toca; pero en el momento que te lo comunican, piensas: ¿otra vez?. Pero como he dicho antes, hay que afrontarlo, hay que ser positivo y por muy injusto que sea hay que tirar para adelante.

 Una persona que se agarra con esta fuerza a la vida, ¿qué opina de aquellos que están arriba, lo tienen todo, y acaban con ella por tema de drogas y alcohol?.

 J.C: Bueno… (risas) Tendrán sus motivos, pero cuando sufres esta enfermedad y ves que hay gente que se quita la vida, piensas egoístamente que les podría haber pasado a ellos. Hay que entender las circunstancias de cada uno y afrontar lo que te toca de la mejor forma posible.

 Debe ser emocionante ver en Internet toda la movilización, tanto en medios escritos como a través de redes sociales, bajo el mensaje “Ánimo Cuartero”.

 J.C: (Risas) Pues sí. La verdad que ver en las redes sociales todo ese apoyo fue muy importante. Estoy muy agradecido por ello. Compañeros, amigos y los que no te conocen te apoyan y te ayuda a salir de la enfermedad con mucho ánimo.

 Entre esos mensajes de apoyo y muestras de cariño, hay una que me pareció significativa: la iniciativa de los jugadores del equipo para realizar las pruebas de compatibilidad de médula ósea.

 J.C: Algo parecido se intentó hacer desde el Club con mi primer trasplante. Se intentaba movilizar a las escuelas deportivas y a los propios compañeros para realizar las pruebas de compatibilidad. No es un proceso sencillo: por protocolo no pueden coger como donante a cualquier persona que se presente. Siempre tendrá prioridad en la búsqueda gente de la propia familia. Es muy complicado encontrar alguien compatible para la donación, eso sí, las personas interesadas tienen que hacerse donante. No quiere decir que me vayan a ayudar a mí, pero sí a otras personas que estén en mi misma situación.

 ¿Qué sintió durante los minutos de ovación que le brindó la afición del Club Balonmano Torrevieja en la presentación del equipo?.

 J.C: La verdad que muchos nervios. Cuando empezaron a ovacionarme, me levanté, intenté dar las gracias, pero no sabía donde esconderme… Ante todo estoy agradecido por toda la gente que me apoya y me anima, quiero darle las gracias de verdad a todos ellos.

 Su entrenador, Manolo Laguna, conocido como “el profesor” en el mundo del balonmano también pasó por este proceso. ¿Ha hablado con él? ¿Le ha ayudado en estos momentos?.

 J.C: Sí que he hablado con él. Siempre me dice que yo había sido su apoyo al pasarlo antes, que yo le di fuerzas para salir de la enfermedad. Pero en esta situación, aunque lo haya pasado otras veces, el apoyo de la gente que lo sufre recientemente siempre te ayuda, y en este caso, me daba muchos ánimos y me decía que iba a salir de esta.

 ¿Ha sido importante el deporte y el propio equipo durante este proceso?.

 J.C: Siempre te dicen que por ser jugador parece que tienes otra forma de ver las cosas u otra manera de sufrir, pero cada persona afronta este tipo de enfermedades de una forma distinta. El deporte te hace más fuerte y las ganas de volver a jugar te hacen salir hacia delante.

 Hablando de apoyo, como si se tratara de un planteamiento defensivo, la familia se convierte en la ayuda más importante. ¿Cómo los más cercanos a usted, sus padres y hermanos, familia histórica dentro del balonmano, está viviendo este partido?.

 J.C: Cuando te dan la noticia, como es normal, se vienen abajo. Pero sabiendo que esto tiene solución, que se sale y al haberlo pasado anteriormente, intentan hacerlo más fácil, como si no pasara nada dentro de la dificultad de esta enfermedad. Anímicamente ahora están bien, apoyándome en todo momento.

 Además, esta familia es desde hace cuatro meses algo más grande. El nacimiento de Alba, su sobrina,  seguramente habrá sido importante en este periodo de tiempo. De padre, abuelo y tíos jugadores de balonmano,  con tan solo cuatro meses ya se defiende en sus clases de natación. ¿Tenemos en Alba una gran promesa del deporte?.

 J.C: Todavía es joven, pero quién sabe….En las estancias del hospital mi hermano nos mandaba fotos. El nacimiento coincidió con uno de los días que ingresaba y la verdad que siempre te da una alegría especial el hecho de ver otra vida. Te hace intentar seguir adelante para ver crecer a tu sobrina.

 Hace aproximadamente un año que salieron a la luz los casos de Eric Abidal y Miki Roqué, curiosamente ambos decidieron no publicar nada a cerca de su enfermedad. ¿Cree que hicieron lo correcto, teniendo en cuenta los miles de mensajes de apoyo que recibieron?, ¿No cree que este y otros muchos ejemplos de superación deberían aparecer más a menudo en los medios de comunicación?.

 J.C: Bueno… dentro de la vida pública que puedan tener, esto forma parte de su vida privada, por lo que tendrán sus motivos. Siempre contar la enfermedad, como la vas pasando, el hecho de salir de ésta, ayuda a gente que esté en la misma situación. Muchas veces buscas en Internet tu enfermedad y compruebas las personas  que han salido de ella. Ver situaciones similares y  que la gente lo supera ayuda mucho.

 ¿Cómo ha percibido en los distintos momentos de su enfermedad el tratamiento de los medios de comunicación hacia su estado y hacia su persona?.

 J.C: La verdad es que han sido respetuosos. Siempre me han pedido permiso para hacer las entrevistas y tampoco he tenido excesivo agobio. No tengo ninguna queja sobre esto.

 ¿Qué mensaje daría a aquellos que se encuentran en su misma situación? ¿Cree que su actitud a la hora de afrontar la enfermedad será tomada como ejemplo?

 J.C: Sobretodo dar mucho ánimo, que de esto se sale y que habrá muchos altibajos; momentos difíciles, momentos de alegría… Que sean positivos, que estén animados y que dentro de las posibilidades hagan una vida normal. El ver que la gente sale y hablar de este tipo de cosas pienso que influye positivamente. Contarlo todo con naturalidad estoy seguro que puede ayudar a personas que estén viviendo algo similar.

 Posiblemente esta sea la mejor temporada del Club Balonmano Torrevieja en Liga Asobal, ¿qué siente cuando ve a su hermano David liderar este proyecto?, ¿se ve jugando algún partido esta temporada?

 J.C: La verdad que es un orgullo ver a tu hermano como máximo goleador en la actualidad, como capitán del equipo… Un orgullo para mí y para toda la familia. Sinceramente… por ganas sí jugaría, pero no creo. Todavía queda bastante con respecto al tratamiento y después del trasplante quedará una fase larga para recuperarme físicamente. Me gustaría darme un margen de recuperación antes de volver a lo que es la actividad deportiva.

 Como si se tratara de la consecución de un título, el título de la vida, esta victoria supone mucho más que dos puntos. Tras ganar de nuevo esta batalla, ¿qué se plantea Javier Cuartero para el futuro? ¿qué le pide a la vida?.

 J.C: ¿La verdad? Me gustaría vivir; vivir el hecho de no dar importancia a pequeñas cosas, a pequeñas preocupaciones. En cuanto sea posible trabajar, volver a jugar o hacer deporte. No dar pie a preocupaciones, ni agobiarse. Me quiero tomar la vida con más calma y vivir, vivir con ganas.

Puedes secuchar la entrevista íntegra aquí.

Entrevista realizada por Noelia Barberá Parens, estudiante de Ciencias de la Información

Agregar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

kampussia

Últimos vídeos

¿Quieres ser parte de nuestro equipo?

Pincha en la imagen para ir a la página de colaboradores:

página de colaboradores