Cuando la entrada al mercado laboral es una aventura irrepetible

Experiencia internacional, idiomas y mentalidad abierta. El Servicio de Voluntariado Europeo (SVE) se ofrece a los jóvenes como una carta de presentación ideal para acceder al mercado laboral  y como una aventura única

LUIS MANUEL FERNÁNDEZ MARTÍNEZ

@luismanuel_fm

Sus vidas cambiaron por completo y por eso creyeron que era necesario multiplicar estas experiencias para que más personas pudieran aprovecharlas. Así fue como tres jóvenes estimulados por una movilidad europea decidieron fundar en 2008 la asociación Building Bridges. A día de hoy su objetivo reside en fomentar la movilidad internacional y la educación no formal a través de proyectos europeos para la juventud. De entre todos ellos, brulla con luz propia el Servicio de Voluntariado Europeo (SVE), una experiencia voluntaria en el extranjero financiada por la Comisión Europea y destinada a jóvenes de entre 17 y 30 años.

voluntarios españoles en Chipre_EVS corto plazo 2015

“Se trata de un enriquecimiento tanto personal como profesional que estimula el intercambio cultural y contribuye a eliminar barreras discriminatorias. El SVE se puede definir como la puerta hacia un verdadero cambio en tu vida, el punto de contacto con Europa y tus pares europeos”. Así lo entiende uno de los fundadores de Building y actual presidente, Antonio Versace

Esta asociación envía cada año a mas de 100 voluntarios al extranjero, pero también mas de 200 jóvenes participando en intercambios europeos y seminarios formativos, casi todo a coste cero para el participante: “Hay que tener en cuenta que cada año alrededor de 10.000 voluntarios SVE se mueven por Europa, pero las solicitudes pueden ser tranquilamente el triple”, asegura Versace.

 

Elección personalizada

Solicitar un SVE implica cierta motivación por parte del joven. Teniendo en cuanta la enorme cantidad de solicitudes para los intercambios es importante trabajar un CV original y creativo para la asociación de acogida. En este proceso la mediación por parte de la asociación de envío juega un papel fundamental: asesoramiento en la búsqueda de plazas, gestión de trámites para el viaje, formación previa, etc.

Desde la Asociación Juvenil Intercambia Málaga son conscientes de esta labor, que se extiende incluso a posteriori: “Hacemos un seguimiento de todo el SVE, en especial momentos de bajones, crisis, conflictos o cualquier dificultad que puedan surgir. Además asesoramos a la finalización de la actividad sobre que pasos dar tras el intercambio”, destaca su responsable de proyectos, Pedro Muñoz.

En cuanto a las áreas de trabajo las posibilidades son infinitas: infancia, discapacidad, medios de comunicación, medioambiente, etc. cualquier sector es susceptible para un intercambio de este tipo. Concretamente, en Intercambia Málaga señalan el ámbito social como el más demandado, “aquel donde mas desempleo juvenil tenemos”, puntualiza Muñoz.

D59A4267Sin ir más lejos, a sus 28 años Cristina Pinazo (educadora social) continúa viviendo en torno a este tipo de voluntariado la aventura que comienzo hace ya una década. Para esta joven se trata de todo un estilo de vida. Actualmente lleva a cabo un SVE de un año de duración en un instituto local de Noruega: “Quería ver de primera mano cómo funciona el modelo educativo escandinavo y aprender también sobre su sistema de bienestar social, con el objetivo de poder aplicarlo en España u otros países menos desarrollados en el futuro”, explica la joven.

Una oportunidad de oro para una joven desempleada trabajar fuera de España en algo relacionado con lo suyo, el campo social. Sus tareas básicas consisten en dar soporte a los profesores en las clases de español, coordinar actividades extraescolares y muchas otras posibilidades simultáneas para trabajar en proyectos diferentes.

A lo largo de su experiencia en este ámbito, Cristina incide en la necesidad de erradicar grandes tópicos: “La gran mentira del voluntariado es que se basa en el altruismo. El voluntario siempre recibe mas de lo que da. Trabajar con personas de un país y cultura absolutamente diferente aporta una sensibilidad y una comprensión de la realidad que no se puede adquirir de otra forma”, comenta la joven.

 

Posibilidades infinitas

El SVE ofrece múltiples variantes no solo en cuanto a áreas de trabajo o país, sino también en cuanto al formato en el que se desarrolla. Uno de los más solicitados es el “EVS Short Term” o voluntariado de corta duración, de menos de dos meses.

11068304_10153258317837389_8876982990909577854_n (1)Así lo eligió Rafael Hernández, que a sus 23 años trata de encauzar su trayectoria profesional hacía el sector social. Este joven fue destinado a través de la red Jovesolides, cuyos ideales residen en formar a voluntarios en materia de emprendimiento social: “Realicé el voluntariado en Chipre. Se nos enseñó la importancia del emprendimiento en la mejora de la vida de la población y pudimos exponer por grupos varias ideas sobre emprendimiento social y los paso a seguir para llevarlas a cabo, con el fin de poder realizarlo en nuestros respectivos países.”

Así es como el voluntario europeo crece como persona, descubre sus debilidades, sus habilidades, sus talentos y destrezas. Mucho que aprender, mucho que enseñar y una enorme satisfacción por tanto como se recibe en este peculiar viaje: el voluntariado mejor remunerado.

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