Dragon Quest IX o los últimos suspiros de la DS
La Nintendo DS agoniza. No es nuevo, desde hace un año la publicación de títulos interesantes ha disminuido considerablemente. No es preocupante, lleva ya un lustro en el mercado y nos ha dejado -y nos dejará todavía- juegos sobresalientes, pero sus limitaciones técnicas han hecho que la prometedora Nintendo 3DS coja el testigo a partir de la primavera de 2011. Pero aún así, todavía nos dejará alguna que otra joya. Una de ellas es el Dragon Quest IX: Centinelas del Firmamento, que saldrá a la venta a finales de julio.
No es el primer título que la pequeña blanquita recibe de esta saga. Los capítulos IV y V llegaron en forma de excelente remake y esperemos que más pronto que tarde, aterrice en nuestras tierras el VI. Pero el título que nos ocupa es el primero realizado exclusivamente para la DS. Un capítulo nuevo que abraza, como es habitual en todos los Dragon Quest, los atributos y las características más clásicas de los juegos J-RPG -juegos de rol de combates por turnos- como la dificultad, los roles o profesiones de sus protagonistas y la extensa duración.

El diseño de los personajes y de todo su universo corre a cargo, una vez más, de Akira Toriyama -creador de Bola de Dragón o Doctor Slump-. Un apartado artístico llamativo y colorido que se refleja en los increíbles gráficos de los que hace gala para ser la consola de nueva generación más longeva. La historia es agradable aunque algo típica -héroe que se busca a si mismo y ya de paso salva el mundo-, pero sus virtudes radican en la cantidad de horas que proporciona de rol al más puro estilo old school y la cantidad de posibilidades que proporciona para crear un equipo de personajes variado para resolver los obstáculos y enemigos que se nos crucen durante la aventura.
Si te gustan los juegos J-RPG difíciles, de esos que tanto escasean, y tienes gran cantidad de horas muertas durante este verano, dedícale parte de tu atención y no te arrepentirás. Es uno de los últimos frutos de esta irrepetible consola, a falta de recibir el Golden Sun, Okamiden o los últimos capítulos del rompecabezas Profesor Layton.

