Ruido diario por Dandy Zen

Por Samuel Marquez Dandy Zen.

Hace ya tiempo que me vengo dando cuenta de lo fácil que debe ser ganar dinero cuando canalizas tus esfuerzos, sin ningún tipo de escrúpulo, en monopolizar cualquiera de las cosas que las sociedades modernas han aceptado como básicas. Probablemente una mañana alguien se despertó en su cama con el propósito de hacerse de oro blandiendo el mazo de la justicia a su antojo ante los ojos perplejos de la cada vez más impotente gente. Para eso sólo hacía falta encontrar un sector castigado por la libre manipulación pública (piratería) y proponer la iniciativa ante las grandes mentes del poder y la ley como una maravillosa reforma de protección de la remuneración del trabajo bien hecho. Y así, como si de una bestia que llevara mucho tiempo aletargada se tratara, surgió la nueva y tenebrosa SGAE.

Desde que el tiempo es tiempo, como se suele decir, injustamente la sociedad se ha valido de tus prejuicios para malpensar de una persona por su forma de andar, hablar o vestir, impulsando a otros a moderar su lengüaje y aspecto a fin de acallar cualquier mala imagen. Pero ahora, ni los monóculos y los sombreros de copa podrán librarte de ser un bandido; un (presuntamente, eso sí) malévolo y despiadado delincuente. De la noche a la mañana, un simple CD de 700 MB ha tomado la delantera del ranking de preocupaciones a gran escala, discutiéndose el primer puesto con bárbaras atrocidades como poner la radio en una peluquería, y desbancando a los, por supuesto, insignificantes delitos contra la libertad y los derechos fundamentales. Como punto irónico, el gobierno, ya no como entidad sino como las personas que lo forman, de algún modo ha visto lógico que los veredictos contra los delitos los impartan comisarios de la Propiedad Intelectual, “aconsejados” por una minoría de ciertos músicos adinerados interesados más en su ombligo que en el bien social. Y es la sociedad la que se queda con la boca abierta mientras los mandatarios, impulsados por algún tipo de interés que se presupone desconocemos, confiere privilegios e inmunidad a los nuevos jueces de todo lo que produzca sonido.

¡Pero que no decaiga el ánimo! De todo hay que sacar una parte buena, y si algo nos han enseñado Ramoncín, Sabina y compañía (los verdaderos protagonistas del “me río en tu cara, ¿vale?”) es que si consigues superar esos complejos de conciencia y pudor, qué hacer con tanto dinero será la parte más difícil del plan.

Comentarios

3 Respuestas a “Ruido diario por Dandy Zen”
  1. Dandy Zen dice:

    Iñigo, mi articulo no iba en realidad centrado en los nuevos músicos, aunque me hubiera gustado abarcarlo todo. La SGAE ya no sólo tiene la mayoría de la potestad en las nuevas caras musicales, sino que ahora empiezan a meter sus garras en la vida cotidiana, con el canon, y cosas así, para cazarte con alguna trastada musical, ponerte bocabajo cogido por las piernas y vaciarte los bolsillos. Y lo peor del asunto es que ellos quieren, y encima pueden. Es el gobierno el que se está pasando.

  2. Kila dice:

    Muy bueno lo de los protagonistas del ‘Me rio en tu cara’… ;-)
    Yo desde luego no tendría ninguna duda de qué hacer con todo el dinero recaudado!!!!!!!!!

  3. iñigo dice:

    los verdaderos protagonistas del “me río en tu cara, ¿vale? OLÉ XD
    los autores en mi opinion deberian amoldarse a los nuevos tiempos, hoy en dia se conocen muchos mas grupos por el poder de difusion de la red…de eso no se quejan a que no ;)
    lo que tienen que hacer es enganchar con su musica y recoger los beneficios en las giras… que a los buenos no les va nada mal…y el resto…que espabile
    un abrazo samu

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